EXPERIENCIA ANÓNIMA CON EL DOCUMENTAL ¿QUÉ QUIERES HACER CON TU VIDA?

Este documental llegó a mí de forma fortuita, a través del amigo de un amigo. Recuerdo estar viéndolo a trocitos conectada a la WiFi del aeropuerto, ya que me encontraba fuera de España, y sentirme plenamente emocionada. La señal era mala y tuve que verlo en varios intentos. Mientras lo veía se despertaban en mí la emoción, el entusiasmo, la alegría y sobre todo la inspiración; sentía que era como un abono para el alma. En cuanto empecé a verlo, rápidamente pensé en que necesitaba desarrollar algo similar en mi centro. Desde hace casi cinco años trabajo en un centro de adultos donde, entre otras cosas, tenemos cursos que abarcan desde la enseñanza de la lectoescritura hasta el título de la ESO, pasando por enseñanzas no conducentes a título. El hecho de trabajar con adultos hace que los profesores desarrollemos algunas tareas de orientación personal, profesional, vocacional… Lo que se me ocurrió fue llevar a cabo, para todos los alumnos del centro (no sólo para los jóvenes), una actividad de orientación vocacional. Me entusiasmaba la idea de que fuera con varias clases al mismo tiempo para que pudieran compartirse experiencias con alumnos desde 18 hasta 85 años, todos a la vez. Tras comentarlo en una reunión con el Claustro de profesores, nos pusimos manos a la obra. La actividad que organizamos tenía varias partes: por un lado, varios profesores seleccionamos partes del documental, de modo que proyectamos 30 minutos. Después hicimos un debate con las reflexiones que les habían surgido y preguntas que los profesores íbamos proponiendo. Es interesante destacar que el documental está muy enfocado a jóvenes y que en nuestro centro hay personas de todas las edades, por lo que el planteamiento que lanzamos fue que lo que proyectamos era sólo una inspiración, pero que luego lo trasladaríamos a todas las edades; para ello, para pensar o sentir qué quieren hacer su vida (o qué están ya haciendo con ella) les dijimos que tenían que pensar en que, de las 24 horas del día, en principio dedicamos 8 a dormir y 8 a trabajar o estudiar, y la idea era que pensaran en qué hacer con el resto del tiempo, con ese tiempo en el que podemos elegir qué hacer; ese es un buen comienzo para buscar la vocación. Una de las experiencias que más nos llamó la atención fue la intervención de una alumna de mediana edad que, tras el visionado y claramente sorprendida, expresó que ella jamás se había preguntado qué quería hacer con su vida, y tampoco nadie se lo había preguntado a ella. En palabras de nuestra orientadora: “sólo por esto ya mereció la pena hacer la actividad”. Tras el interesante y nutrido debate, dimos a cada alumno media cuartilla en la que tenían que poner su nombre y su grupo, y después contestar a cuatro preguntas: – ¿Qué te gustaría hacer o qué haces? – ¿Cuándo vas a hacerlo o cuándo lo haces? – ¿Cómo vas a hacerlo o cómo lo haces? – ¿Cómo te has dado cuenta de que eso es lo que te gusta? Para finalizar la sesión les pusimos una canción motivadora que inspira a seguir adelante. Las cuartillas eran de colores. Una vez que todos los alumnos hubieron rellenado la suya, las agrupamos en cinco apartados: Trabajar con personas, Profesional, Artística, Estudiar y Ser feliz, y las colgamos en dos paneles en el pasillo. La idea de que escribieran era que, a través de su nombre y su curso, pudieran contactarse para realizar juntos actividades que les interesan o informarse sobre actividades que no conocen. La experiencia fue magnífica para todos y la aportación de la orientadora del centro, que dirigió todas las sesiones, fue muy enriquecedora. Es, sin duda, una actividad que recomendamos realizar. #qhacercontuvida gracias de parte de CEPA La Albufera, en Madrid