Quiero mi vida.

Quiero. Quiero ser yo misma, empezar a preocuparme más por mi. Quiero conocerme, saber quién soy, valorarme, ser la persona que se esconde en el fondo, por haber estado estancada por todas las dudas, por todas las desvalorizaciones, por todos los malos pensamientos, por todos aquellos “qué dirán” o “qué pensarán”, por un simple hecho, ser yo. Quiero tener ganas, tener ganas de hacer cosas, ganas de ser feliz, de divertirme, de hacer lo que a mi me gusta, no lo que le gusta a los demás, emocionarme, llorar cuando sea necesario, preocuparme más por mi que por los demás, ¿cómo puedo pretendo que alguien se preocupe por mi si en primer lugar la que no me preocupo de mi misma soy yo?¿cómo voy a pretender que alguien me quiera plenamente, si yo no lo hago, sin echarme sus problemas encima si la primera que no los resuelve soy yo? He pensado muchas veces en querer volver atrás, para arreglar un problema, anclándome en el pasado, queriendo ser otra vez la niña feliz y sonriente que era antes, no la que ahora se tiene que esconder y aparentar estar bien, cuando realmente no veía bien lo que tenía en el presente, no lo valoraba, por mirar atrás todo el rato.

Quiero, pero ahora sobretodo me quiero. Como dicen mis padres: “Primero tú, segundo tú, y después tú”, y es que no comprendemos que hasta que no nos queramos a nosotros mismos y no resolvamos nuestros conflictos, nadie va a venir a hacerlo por nosotros, sólo te necesitas a ti para evolucionar.