Todos esperan mientras yo desespero.

Todos esperan mientras yo desespero. El tiempo se escapa, y todos siguen ahí, estáticos, esperando que la vida pase. El mundo espera que yo haga lo mismo y nadie entiende qué lo único que yo quiero es vivir el tiempo, dando pequeños pasos y disfrutando de cada sorbo de luna. Desde aquí hasta allí. El viaje es el mejor aprendizaje.